25 noviembre 2005

Cosas que pasan

Esta semana está llena de hechos luctuosos.
El martes de madrugada murió Pili, una compañera catequista de S. Pablo, madre de una de las niñas del grupo misionero. Después de una larga y dolorosa enfermedad ha dejado de sufrir. Era una mujer llena de vida y de alegría, siempre tenía una sonrisa en la cara, incluso cuando más dolor sentía.
El miércoles murió el padre de mi amigo Rafa. También fué una larga enfermedad, casi 4 años.