29 diciembre 2012

Fin de año (casi)

Ha llegado poco a poco, casi sin que nos demos cuenta.
Es momento de reflexión sobre lo que hemos conseguido y lo que esperamos del futuro. Las redes se llenan de mensajes bucólicos (por no decir moñas) deseando lo mejor, diciéndote lo buen amigo que eres, lo mucho que te quieren... Yo misma caigo en esa trampa, cada año.
Pero hoy ha llegado a mis ojos un curioso mensaje cargado de verdad: al universo le importa muy poco que una raza de primates celebre el inicio de una nueva vuelta de la rotación de su planeta en torno a su estrella más cercana esta noche o cualquier otra noche.
Edu compartía hace unos días que la belleza del deseo está en la reflexión previa, no en el hecho de que se cumpla ni en el de desearlo siquiera, así que para este 2013 os deseo que penséis bien lo que deseáis, y cuando lo tengáis bien pensado lanzaos a por ello con uñas y dientes.
Esta noche comienza un año que se prevé duro para muchos y no mejor que el que acaba para casi todos, pero me niego a dejarme arrastrar por la melancolía o la desesperación. Nos queda mucho por hacer y hemos de estar preparados para lo que venga.