25 mayo 2014

Bitácora pacense III

Una semana más, ya van tres. Voy teniendo ganas de volver a casa. Que no es que esté mal aquí, todo lo contrario, pero echo de menos mi casita, a Lorenzo, tomar el café con los de siempre, comer con la familia, cenar con los amigos, vamos, lo normal. Lo que peor llevo son los fines de semana sin conversación, ¡como no me gusta hablar!
Como desde que estoy aquí la semana ha pasado casi sin darme cuenta. Por las mañanas trabajando en el despacho, la mayor parte de los días hasta tarde, y las tardes cada día una cosa diferente.
El lunes comí sobre las 5, porque entre que salimos tarde de la uni, vine a casa, preparé la comida... hice horario Sedano ;-) Después de comer estuve leyendo unas cosillas y cuando cayó la tarde salí a caminar.
Bajé por San Juan hasta el Puente de Palmas, que es peatonal, lo crucé y fui por el otro lado del Guadiana hasta el puente de los cabezones, que no se llama así pero ya os pondré una foto del final y me entenderéis. Terminé el recorrido volviendo hasta la Puerta de Palmas y subiendo por Juan Carlos I y San Juan. En esta calle hay una tiendita de pastas ecológicas que me llama la atención cada vez que paso, que suelen ser dos veces al día. Siempre está vacía y suele haber un chico en la puerta fumando, yo creo que ya me conoce. Un día de estos entraré y compraré alguna de esas galletas de calabaza, tienen buena pinta.
El martes empezó a refrescar y me puse el polar para ir a hipopresiva, ¡y menos mal! Cuando salí de clase comenzaba a chispear y me dije ¿qué es esto para una chicarrona del norte? y me vine para casa. Pues eso no era nada, ¡lo que era algo fue lo que cayó después!
Con el chirimiri ya estaba un poco mojada, así que cuando empezó a caer la manta de agua solo pensaba en llegar pronto a los portales de Juan Carlos I para resguardarme un poco y a ver si paraba para llegar a la resi. Cuando llegué lo único que tenía seco eran las bragas.
El miércoles por la tarde acepté la invitación de Miguel Ángel para ir a Cáceres, y mientras su esposa y una compañera deban un curso en la Facultad de Letras nosotros recorrimos la ciudad patrimonio de la humanidad.

Es una ciudad preciosa, limpia y bien cuidada como corresponde a su categoría. Está ubicada en una colina y por lo tanto llena de cuestas, pero es agradable pasear entre sus paredes de piedra. Tuvimos suerte también con el clima, porque aunque hacía fresco no llovió mientras la recorríamos. Ahora, en cuanto llegamos a la universidad se abrió el cielo de golpe y cayó en cosa de 5 minutos el diluvio. ¡Menos mal que nos pilló a cubierto!
El jueves cambié mi ruta y me aventuré por la Ronda del Pilar, a ver los baluartes que todavía no había visto. Es un paseo tranquilo, sin sol. Tengo que anotarlo para los días de más calor. Al final de la ronda, cuando llega al río, hay un trozo de muralla que están (o han estado) recuperando, y que sube hasta la Plaza Alta por la parte de atrás, por los Jardines de la Galera. Es una subidita buena, pero merece la pena el paseo.

El viernes pasé la tarde leyendo unidades didácticas y otras cosas interesantes en casa y en el patio, y el sábado dediqué la mañana a limpiar, a hacer la compra y poco más, y por la tarde me di la vuelta a los puentes a la hora del partido. Estaba cruzando el Puente de Palmas cuando marcaron un gol. Pensé que era el Real Madrid por el volumen al que lo oí, pero después de ver el resultado deduje que fue el del Atlético. Al llegar a la residencia estaban los compis viendo el final del partido y me enteré perfectamente do los otros goles y del resultado final, porque aquí debe haber mucha gente del madrid, y montaron una buena.
Esta mañana he estrenado la sala de televisión viendo la carrera de fórmula 1. Había un par de chicas y un chico cuando he llegado y la hemos estado comentando. Su obsesión era que saliera el safety car, no entiendo muy bien para qué. Cada uno tiene sus manías, ¿no?
La tarde se me ha hecho un poco larga corrigiendo una tesis y ahora os estoy dando el coñazo, ya que no tengo con quien hablar al menos me explayo escribiendo :-P
Esto es todo por hoy, buenas noches y hasta la próxima entrega.
Seguiremos informando.

19 mayo 2014

Bitácora pacense II

Esta semana ha pasado tranquila. Por las mañanas trabajando en la universidad y por las tardes unas trabajando y otras con otros asuntos.

El lunes tuvimos charla en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Badajoz. La conferencia se tituló "Mira los charcos, no te los saltes" y estuvo a cargo de Emilio Costillo y Miguel Ángel Bas, que nos contaron su experiencia con los alumnos de magisterio y los microscopios y nos mostraron la variada fauna y flora que hay en diferentes muestras de agua. Vimos bichitos de todo tipo, desde protozoos hasta renacuajos, tritones o triops.
Miguel Ángel en plena exposición
La charla terminó como toda buena charla, con unas cañitas, un poco de jamón y un rato de conversación.

El martes lo comenzamos con una visita al museo Arqueológico Provincial, donde estuvimos sacando fotos a distintas piezas para un interesante proyecto que vamos a elaborar. Ya os iré contando cuando esté la cosa más avanzada. Después de una mañana de intenso trabajo tocaba sesión de hipopresivos, y constaté que este fisio no tiene nada que ver con Alex. Tiene poca sangre en las venas, creo yo, y si no fuera por que me he comprometido a ir no se sí volvería. Al menos me sirve de motivación para trabajar en casa un par de días.

El miércoles por la tarde hubo otra charla en la económica. Esta vez se trataba de "Rostros extremeños de la Ciencia desde la creación del Instituto de Badajoz". Estuvo interesante, sobre todo para la gente que asistió, en su mayoría profesores del instituto! qué conocían a algunos de los protagonistas. Después me fui prontito a casa.

El jueves vine tarde a comer y por la tarde me dedique a curar en casa, hacer un poco de GAH y a pasear. Salí con la sana intención de hacer fotos y después de la primera 
me quedé sin batería en el cámara, así que me tuve que conformar con caminar con un kilo extra :-)

El viernes por la noche quedé con Ana, Ángel y unos amigos suyos para tomar una cerveza y cenar. Se rieron un poco de que llevaba una chaqueta en el bolso, dicen que es típico de la gente del norte, pero cuando empezó a refrescar la que se rió fui yo ;-P

La mañana del sábado la dediqué a pasear por la Alcazaba y la orilla del río, para ver donde colocaban los escenarios de los conciertos nocturnos, así de paso hice las fotos que quería haber hecho el jueves. De vuelta a casa me encontré con la inauguración de la feria del libro, y por supuesto cayó alguno.

La ciudad se iba llenando de gente para la fiesta de los palomos, una iniciativa de la asociación Triángulo que surgió a partir de unas declaraciones del alcalde de Badajoz hace unos años diciendo que aquí no había palomos cojos, y Wyoming respondió a eso convocando a gays de todas partes a venir, incluso fletando autobuses. Ahora el ayuntamiento lo acoge y lo patrocina, porque se llena Badajoz de gente, dice el periódico que unas 16000 personas estuvieron en las actuaciones musicales. Muchos hacen botellón, pero también hay mucha gente que viene a pasar todo el fin de semana y el comercio y sobre todo la hostelería de la ciudad lo agradecen.
Yo escuché a Mario Vaquerizo y las Nancys Rubias desde mi cocina, y me dormí oyendo a Edurne empezar su concierto. Lo siguiente que recuerdo fueron los caballos y las calesas engalanadas que pasaban bajo mi ventana de camino a la romería de San Isidro en Tres Arroyos.
Seguiremos informando.

11 mayo 2014

Bitácora pacense.

Ya llevo una semana en Badajoz y la experiencia no puede ser más positiva.
Llegué el domingo por la noche, cansada del viaje, pero ilusionada ante la aventura. La residencia está bien situada, en el casco antiguo a dos minutos de la Plaza Alta y a 5 de la plaza del ayuntamiento. Es un edificio reformado al que se le notan los años pero bien cuidado, lleno de músicos que estudian en el conservatorio, con sus pianos, violines, flautas.
Desde mi ventana
El apartamento tiene dos habitaciones y un salón cocina amplio, y un baño majo con un plato de ducha cuadrado de 65 cm de lado. ¿Irónico no? Ahora que por fin tenemos ducha amplia en casa.
Adivina cuál es la mía.
La universidad está a 15 minutos en coche, y suelo compartir el trayecto con un compañero que también vive aquí. Allí estoy en el despacho con Ana, y ya hemos planeado tres o cuatro trabajos que pueden ser interesantes. Trabajamos juntas esencialmente por las mañanas, y por las tardes he aprovechado esta semana para hacer recados varios y caminar.

Plaza Alta
El lunes recorrí medio Badajoz buscando el fisio que imparte gimnasia hipopresiva y que está como a media hora de aquí. Empecé las clases el martes y después fui al dentista a que me arreglaran un empaste que se me había caído. El miércoles fui a trabajar por la tarde y al volver me encontré con Jesús y nos fuimos a ver el partido. El jueves por fin encontré un chino en el que tenían coladores y ya pude cocinar la quinoa.

Puerta de Palmas
La gente aquí es estupenda y no da tiempo a que me sienta sola durante mucho tiempo. Según llegue el lunes a la facultad ya me apuntaron al café de las 11 y a la comida del viernes en homenaje a Lorenzo Blanco por sus años de director. Ayer por la mañana estuve de limpieza y quedé con Ana y su novio Ángel para cenar y tomar unas copas, y hoy he aprovechado para pasear por la Alcazaba cuando parecía que no hacía mucho calor y he ido a casa de Lorenzo a comer con su familia.

Torre Espantaperros y Plaza Alta desde la Alcazaba
Seguiremos informando.