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De vuelta a casa

El Simposio se desarrolló estupendamente. El viernes nos llevaron a comer a los bajos del Rin en la playa del Sardinero, y por la noche al ayuntamiento donde nos recibió la concejala de Medio Ambiente.

Después fuimos al Rio de la Pila a comer unos pinchos y terminamos en el BNS una terracita sobre la playa. EL sábado después de las sesiones de la mañana fué la clausura, la foto de familia y la comida en Pedreña.

Por la tarde, para despedirnos de Santander, nos llevaron a dar un precioso paseo por la bahia. En Santander este fin de semana se celebraba el Festival del Mar este fin de semana, y en el puerto había atracados media docena al menos de barcos veleros. Uno de ellos era un barco escuela ruso que se podía visitar, y allí nos fuimos.

Como teníamos que comprar lotería subimos hasta el Escudero (ligamos con el autobusero) y aproveché para dejar la cámara en casa, así que no hay reportaje gráfico de la noche. De todos modos con las risas que echamos no creo que hubiera podido enfocar. Comenzamos una noche de chicas, Ana de Badahó (sin zeta), Amparo-Eva (de valencia) y yo. Cenamos unos platos combinados estupendos y bajamos hacia el sardinero, donde vimos a Mauricio cenando unas gambas y le hicimos el pez. A partir de allí las risas fueron constantes, acabamos roncas y casi con agujetas en el BNS otra vez. Ahí fué donde nos dimos cuenta del nivel de vida de Santander (nos cobraron 22,50 por dos mojitos y un cubata).
El viaje de vuelta fué muy interesante, de charla con Amparo sobre institutos, educación, los chavales (los nanos) y como se comunican entre ellos y con nosotros...
Llegamos a Logroño a las 2 y ella cotinuó el viaje después de un cafecito mientras nosotros subimos a comer a murillo.
Esta mañana de vuelta al trabajo. A hacer cuentas y a ver si termino de escribir, que ya es hora.

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