20 junio 2014

Bitácora pacense IV

Tres semanas después, y pasado ya el ecuador de mi estancia por estas tierras, vuelvo a la comunicación blogera.
La última semana de mayo se me pasó volando, y gracias a que Ana me prestó un nórdico (si, un nórdico en Badajoz) pude dormir calentita. Fue una semana intensa de trabajo. Por las mañanas me dediqué fundamentalmente a revisar artículos y a pensar, y por las tardes a preparar el trabajo con Jesús. Hicimos una gran tarea de recopilación de ideas que poco a poco estamos desarrollando.
Así las cosas no me pude dar mis paseos, y lo noté, no os vayáis a creer, que parece que no pero tengo una deportista dentro ;-)
El viernes a mediodía emprendí ruta hacia Logroño. Con parada en Salamanca para tomar café con Diana, tuvimos un agradable rato de conversación antes de continuar el viaje.
El sábado por la mañana tocaba peluquería, que había que estar guapa para las comuniones, y Dani hizo un buen trabajo ¿no?
El domingo hicieron la primera comunión Miguel y Sofía. Como de momento no tenemos el don de la ubicuidad, fuimos a la ceremonia de Miguel y a comer a Haro con Sofía y los Sedano. Creo que en las dos fiestas se disfrutó mucho. Yo me lo pasé bien, pasada por vino gracias a la comulganta, pero muy bien. No le puedo echar la culpa a ella de la resaca del día siguiente, je je.
Después de comer fuimos a la finca de Roberto, que tiene un picadero de caballos, un par de zonas donde tomar unas cervecitas, un castillo hinchable y camas elásticas para los niños... Y estuvimos allí hasta las 10 más o menos.
Aproveché que estaba en Logroño para revisar los trabajos fin de grado y fin de máster de mis alumnas, y el miércoles por la tarde para asistir (y grabar) la charla del Curso de Actualización en Matemáticas  que daba Francisco Javier Pérez Lázaro, hablando de "El problema de la cuerda vibrante" .
Después, la idea era ir a cenar por ahí para celebrar mi cumpleaños y nuestro aniversario de boda (20 añitos ya), pero teniendo el examen de infantil el jueves lo pensamos mejor y nos fuimos para casa.
El resto de la semana se pasó en corregir, poner notas, corregir y poner notas, hasta el domingo por la noche que ya lo dejé todo más o menos listo para poder venirme de nuevo.
Lo mejor del viaje fue que el lunes se vino Lorenzo conmigo, aprovechando que en Logroño era San Bernabé (o San Bartolomé, según los del Simply). Así que la semana pasada me ha acompañado en mis paseos por las tardes y hemos hecho algo de turismo callejero por Badajoz.


El jueves cenamos con Ana y Ángel y nos bebimos el Habla del Silencio entera, y el viernes, después de trabajar por la mañana, nos fuimos a Sevilla.
El evento merece una entrada propia, y hay quien la ha escrito ya, y seguro que mejor de lo que yo podría hacer, pero os diré que fueron unas charlas de lo más interesantes. En la primera Enrique Fernández Borja (aka @Cuent_Cuanticos) nos habló de la radiación cósmica de fondo, y nos explicó que significan esas gráficas que nos enseñan con lo que recogen las sondas espaciales. La segunda, Fármacos y alzhéimer:buscando una aguja en un pajar, de Javier Burgos, como podéis suponer me impactó bastante, tanto por lo que dijo que se estaba investigando sobre el tema como por lo que no se invierte en ello. También me confirmó que es una enfermedad incurable que solamente se puede detener, y por tanto cuanto antes se empiece a tratar mejores perspectivas de futuro tienen los enfermos. La mesa redonda de neurociencia estuvo muy interesante, y para acabar Juan José Gómez Cárdenas nos habló de los neutonios y de cómo los detectan. Genial ver como apasiona la física a ese hombre. Con lo tarde que era y no se movía nadie en la sala.
Cenamos en la terraza del hotel Fontecruz, con vistas a la Catedral y la Giralda, y pese al calor del día, quizá por la brisita, se estaba muy bien.

El sábado por la mañana no se podía empezar mejor que con Clara Grima, que hizo un repaso a todo lo que tenemos en el móvil que nos puede dar pie para hablar de matemáticas, y después J.M. López Nicolás habló, como suele, de los complementos alimenticios. Recomiendo encarecidamente leer su blog scientiablog.com en el que explica, muy clarito, las estrategias de venta de los fabricantes de muchos productos "milagro".
A continuación la mesa redonda sobre Transgénicos y agricultura ecológica, que no me hizo cambiar de opinión y me demostró la falta de argumentos de los productores ecológicos (al menos de algunos). Y para finalizar se hizo entrega de los premios del concurso de Promoción de la Ciencia y actuó una representación de The Big Van Theory.
Comimos en el Rincón de Manolo, que descubrí con Sara cuando estuvimos haciendo el curso de Álgebras de Lie. Entonces almorzamos en la terraza, pero era febrero, esta vez lo hicimos debajo del aire acondicionado.

Cuando nos dejó la temperatura salir del aire acondicionado del hotel nos fuimos a dar una vuelta por Sevilla. Bueno, llegamos a la Plaza de España, los Jardines de María Luisa, la torre del Oro y el Mercado de Triana, donde vimos de nuevo a The Big Van Theory, esta vez con Edu incorporado.
Cenamos a la orilla del Guadalquivir, en una terracita de Triana, y volvimos dando un paseo hasta el hotel, que el AVE salía el domingo a las nueve menos diez.
Dejé a Lorenzo en Santa Justa y me volví para Badajoz a pasar calor.
Cuando se pase San Juan ya os contaré como me ha ido en la feria.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Disfruta. Muchos besos de Manuel, Belén y Josi

pepi dijo...

Muy bien por la informacion.un monton de besos.Pepi