10 septiembre 2009

Too many things, too little time

Desde el último día que actualicé han pasado un montón de cosas. Tantas que no sé ni por donde empezar.
El domingo en Murillo con las cuñaditas. jeje.
La vuelta al trabajo fué relajada. La primera semana se pasó poco a poco, escribiendo un poco del tercer capítulo de la tesis (a este paso va costar mas que el parto la burra) y revisando alguna cosilla del primero y el segundo. Chema estaba en un congreso en Chile y he intentado avanzar todo lo posible para sorprenderle a su regreso. El jueves leyó la suya Luz, una compañera del departamento que ahora está en secundaria, y todos me recordaron que la próxima era la mía. Si, si, ya sé que dije que depositaba en septiembre, pero claro, esta semana hemos estado revisando el tercer capítulo y ya ha salido la pata de banco. A ver si soy capaz de hacer todo lo que se nos ha planteado en estos 20 días que quedan de mes, pero ¡lo veo mas negrooooo!
El martes y el miércoles tuvo Diana los exámenes. Del de plástica salió descontenta porque se había estudiado los temas de la segunda y la tercera evaluación y les puso el examen de la primera (como me había dicho a mi y yo le había dicho a ella) de dibujo lineal, y ella hizo lo que se acordaba. Los otros tres le salieron bien, o eso le pareció. La semana estuvo relajada y el viernes le dieron las notas. Ha aprobado todas menos Física y Química, y eso que la había preparado y le salió bien el exámen, y me sorprendió cuando me dijo que iba a buscar al profesor para que le explicara lo que había hecho mal y por qué le había suspendido.

El fin de semana nos fuimos Lo y yo con Ana, Javi, Fabi, Elena, Jesús Mari, Judit y Tobes a Soto de Cameros, a celebrar el cumple de Ana aprovechando que eran fiestas. Fin de semana festivo y gastronómico a tope.

Aprendimos a hacer una paella negra y lo que es la enramada.

También preparamos una queimadita para calentar la noche. Diana se quedó con mis papis, que no es que no me fíe de ella, pero me quedo mas tranquila si se que está atendida (por si las moscas)
Y hoy, después de trabajar por la mañana, nos hemos venido a Santander, donde mañana comienza el Simposio de la SEIEM. Hemos estado cenando unos pinchos y a casita que mañana hay que madrugar.
Por fin parece que le voy a sacar partido al Jazztel itinerancia.

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